Me uní en Facebook a una página que se llama «Literatura +1», y se presenta como «un rincón para compartir el gusto por la lectura y la Literatura». A mí me suena sugerente el «+1».
En su información la página no lo explica, pero me da la idea de que el arte literario «más uno» (es decir, uno mismo, el lector) cobra otro significado. La Literatura no es sólo la expresión artística de un autor, sino que cada «1», o sea cada lector, le da una connotación distinta a lo plasmado en un libro.
Nuestro bagaje social, cultural y, sobre todo, emocional nos hace entablar un diálogo muy personal con cada libro. Es evidente cuando compartimos una lectura con un familiar o amigo y descubrimos aspectos, elementos o ideas que nosotros pasamos por alto, o que ellos no percibieron.
También seguramente lo habrán notado cuando, después de un tiempo, tras una serie de nuevas experiencias que han modificado sus pensamientos, ideales o aspiraciones, leen de nuevo un libro. A veces lo notamos más enriquecedor gracias a que nosotros mismos hemos evolucionado, otras nos sorprende que en algún momento, allá en nuestra juventud, nos haya parecido tan revelador o trascendental.
Pero cada libro, en su momento justo, nos ayudó a ser como somos, a pensar como lo hacemos, a ver el mundo como lo vemos, a vivir como vivimos. Ninguna lectura carece de importancia, todas nos dejan una reflexión, un conocimiento, una vivencia que, aunque ajena por ser del protagonista, pone en marcha un motorcito en lo recóndito de nuestro cerebro y nuestro corazón que va forjando paso a paso, palabra a palabra, sensación a sensación, lo que vamos siendo a lo largo de nuestra vida.
Como cita Literatura +1: «No hay libro tan malo que no contenga algo bueno», Miguel de Cervantes
¡Leamos, pues, para seguir creciendo!
Debe estar conectado para enviar un comentario.