lantern-545418_1280Desconciertos

Dices adiós y te vas. Sin discutir, aceptas mi decisión y te alejas. Te veo caminar bajo la llovizna. Aparto un poco la cortina para seguir tus pasos. Pequeñas gotas escurren lentamente por el cristal y enturbian tu imagen. Con el dedo descubro tu silueta sobre el vidrio empañado por mi aliento. Tu imagen continúa borrosa. Ahora es por las lágrimas que no puedo contener. ¡Si sólo hubieses insistido una vez más!

 

Narcisa

Dedico mis días a ver pasar la vida por la ventana. Tanto me ha enriquecido la contemplación de los otros que creo que la vida ya se asoma a verme a mí.

 

Mudanzas

En mi niñez, cuando llegamos a vivir al barrio, la casona de enfrente parecía abandonada, pero todos escuchábamos a la mujer sollozar tras las grandes ventanas. Nos atemorizaba a mis hermanos y a mí.

Conforme crecimos los ventanales se fueron empequeñeciendo, y se esfumó el miedo.

Después de muchos años he vuelto sola a habitar mi antiguo hogar y encuentro la casona vecina remozada, con niños jugando en su patio.

No sé por qué me ha dado por llorar asomada a los cristales.