Una retroalimentación muy positiva de parte de mi maestro de cuento me animó a compartir lo que escribo. Siempre he sido muy reservada, me cuesta trabajo exteriorizar mis emociones, esas que sin duda se deslizan entre las líneas redactadas. Pero últimamente siento que me guardo inútilmente muchas reflexiones, que se quedan en el tintero (en el disco duro, sería más apropiado ahora) muchas ideas que vale la pena exponer a la luz pública, para bien o para mal.
Aunque resulte curioso, escribir libremente es una nueva tarea para mí que siempre he vivido de las letras (como redactora de noticias, traductora, editora y correctora) y para las letras (como ávida lectora de novelas, cuentos y reportajes). Siempre he transcrito, de una u otra forma, lo escrito por otros, y me he alimentado espiritual y emocionalmente de lo que ha brotado de la inspiración de otros. Ahora me he animado a compartir lo que escribo sobre lo que yo quiero y pienso.
Mi expectativa es que este blog me sirva de ejercicio para soltarme a hilvanar palabras que hagan frases, frases que conformen párrafos, párrafos que terminen en cuentos, crónicas y comentarios… por darles un nombre más formal a mis divagaciones. Espero que les resulten interesantes ¡y se animen a retroalimentarme!
Felicidades Martha!!, desde hace tiempo Ramiro siempre me preguntaba que si tenias un blog, y si no tenias, que porque no tenias uno, me da gusto que te hayas animado pues tus comentarios siempre se nos han hecho muy interesantes, felicidades de nuevo saludos.
Muchas gracias, Tere!
Pues intentaré no dejarlo abandonado y no ser muy repetitiva… A ver qué más se me ocurre para cada día… Agradezco tus comentarios y, si algo te parece lo suficientemente interesante, por favor corre la voz… Siempre es interesante saber qué opinan otras personas sobre lo que uno piensa…
Saludos!!