Pasaron más de tres años desde la última vez que publiqué algo aquí. ¡Qué rápido pasa el tiempo!
No es que me haya quedado con ganas de decir cosas, ni que me hayan faltado cosas que decir. Simplemente, me distraje. Vago por tantos caminos que a veces me pierdo en alguno de ellos y no encuentro cómo volver al punto de partida. Como cuando navegamos en Internet y un sitio nos lleva a otro y al final no sabemos ya dónde iniciamos.
He llegado a pensar que tengo déficit de atención. Alguna cosa nueva me interesa y me lanzo tras ella en busca de nuevos conocimientos, nuevas habilidades, nuevas herramientas que me sirvan para comprender más el mundo en que vivo… y funcionar mejor en él.
Nunca es tarde para aprender, dicen, y tampoco puede ser tarde para retomar caminos y recorrerlos con nuevos bríos, otras expectativas y renovadas intenciones. Esa es mi búsqueda y aquí estoy de vuelta.

Debe estar conectado para enviar un comentario.